La carrera electoral en Luque muestra una diferencia significativa a favor de Hugui Farías, quien alcanza el 49,3% de las preferencias frente al 30,9% de Manolo Achucarro, según los datos difundido por Ali Snead.

La campaña de l candidato liberal comenzó a perder fuerza hace aproximadamente un mes, cuando parte de quienes habían depositado su confianza en el proyecto comenzaron a cuestionar su nivel de compromiso y el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Uno de los principales cuestionamientos apunta precisamente a la “falta de palabra” que, según sus críticos, habría afectado la credibilidad del candidato y generado malestar entre sectores que inicialmente acompañaban su proyecto.
A esto se le suma que los aportes que para su campaña no legan y los números no le favorecen. Para sus detractores, las promesas que rodearon al proyecto de Achucarro comienzan a perder sustento y el respaldo que había logrado construir se debilita.
Lo cierto es que el candidato que se define a si mismo como “hombre de palabra” (algo que ya Chilavert puso en duda) y de luqueño “de quinta generación” se aleja de la posibilidad de luchar por la intendencia a ritmo frenético.

Mientras Farías consolida una ventaja de 18,4 puntos porcentuales, Achucarro enfrenta el desafío de recuperar el terreno perdido y demostrar que su campaña todavía tiene capacidad para revertir la tendencia





