Tras reunirse con Horacio Cartes en el Quincho de la avenida España, el precandidato presidencial de Honor Colorado aseguró que no salió disgustado del encuentro, pero sí marcó territorio. Reivindicó su autonomía para definir la dupla presidencial, sostuvo que existe falta de comunicación y reafirmó a Cartes como líder del movimiento.
Pedro Alliana salió de la reunión con Horacio Cartes con un mensaje firme: no hay ruptura con el líder de Honor Colorado, pero tampoco está dispuesto a aceptar imposiciones sobre la conformación de su fórmula presidencial.
“Yo no me disgusté, marqué territorio. Queremos que se respete lo que acordamos con el movimiento”, afirmó Alliana al referirse al encuentro mantenido con Cartes en el Quincho de la avenida España.
El vicepresidente insistió en que Cartes continúa siendo el líder del movimiento y que su sector mantiene la misma línea política.
“Cartes sigue siendo nuestro líder y seguimos su línea política, si no su línea de gobierno”, señaló.
Alliana también negó que haya perdido autoridad o que el enfrentamiento esté planteado como una disputa por el liderazgo de Honor Colorado.
“Para nada perdí autoridad”, sostuvo, al tiempo de señalar que existe una falta de comunicación que debe ser corregida dentro del movimiento.
En ese contexto, reivindicó además el papel que le corresponde como vicepresidente y, fundamentalmente, como candidato presidencial para definir quién lo acompañará en la chapa.
“Hay falta de comunicación. El presidente y el vicepresidente también tienen autonomía, y más en la decisión de mi dupla”, afirmó.
Alliana marca otro límite: el partido tiene recursos propios
En medio de las diferencias internas, Alliana también hizo una aclaración sobre el financiamiento electoral que adquiere especial relevancia en la disputa por la autonomía dentro de Honor Colorado.
El precandidato sostuvo que el Partido Colorado dispone de recursos propios suficientes para afrontar parte del financiamiento de una campaña electoral, dejando en claro que la estructura partidaria no depende exclusivamente del dinero de Horacio Cartes para sostener una candidatura.
“El partido tiene los recursos suficientes para financiar parte de la campaña”, afirmó.
La precisión apunta a separar dos cuestiones: el liderazgo político de Cartes y la capacidad económica del partido para afrontar una campaña. Alliana reconoce al expresidente como líder de Honor Colorado y reivindica la línea política del movimiento, pero al mismo tiempo sostiene que las decisiones electorales no pueden quedar condicionadas por quién aporta los recursos.
En otras palabras, el mensaje de Alliana es que la autonomía que reclama no está subordinada al financiamiento personal de Cartes. El partido, según su explicación, cuenta con una estructura y recursos propios que permiten afrontar una parte de los gastos electorales.
Este punto adquiere relevancia en momentos en que se discute quién tendrá la última palabra sobre la conformación de la chapa presidencial para 2028.
“No me van a imponer un vicepresidente”
La discusión por la vicepresidencia es actualmente uno de los principales puntos de tensión dentro de Honor Colorado. Mientras Cartes manifestó su preferencia por Juan Carlos Baruja, Alliana sostiene que todavía no tiene definido a su compañero de fórmula y que esa decisión le corresponde.
“Hoy soy candidato a presidente, no tengo candidato a vicepresidente. No me van a imponer un vicepresidente”, afirmó.
Incluso fue más allá al referirse a la posibilidad de que su posición no sea compartida por los principales dirigentes del movimiento.
“Si a los senadores, diputados y gobernadores no les gusta, me voy a mi casa”, advirtió.
La frase, sin embargo, no fue acompañada de un anuncio de ruptura. Por el contrario, Alliana se encargó de reafirmar el liderazgo de Cartes y la pertenencia de su proyecto al movimiento.
Los tiempos después de las municipales
La postura de Alliana apunta además a no acelerar la definición de la fórmula presidencial. Aunque no estableció públicamente una fecha, el escenario político indica que la discusión quedará para después de las elecciones municipales del 4 de octubre.
Hasta entonces, la prioridad será la competencia municipal y el resultado que obtenga Honor Colorado. Ese resultado también puede modificar los equilibrios internos y las negociaciones de cara a 2028.
En ese escenario aparece Raúl Latorre como uno de los nombres que podrían estar en el esquema de Alliana, aunque el precandidato no lo mencionó expresamente como su candidato a vicepresidente.
También tendrá peso el resultado de Camilo Pérez en Asunción, ya que una victoria podría alterar los equilibrios internos y fortalecer determinadas posiciones dentro del oficialismo colorado.
Por eso, la estrategia de Alliana parece ser mantener abierta la discusión, esperar el resultado municipal y definir la dupla en sus propios tiempos, sin aceptar que el nombre sea impuesto desde la conducción del movimiento.
La disputa, en definitiva, no parece estar planteada como una pelea por el liderazgo de Honor Colorado. Alliana reconoce a Cartes como líder y reivindica la línea política del movimiento, pero reclama autonomía para ejercer su rol y tomar una decisión que considera propia: quién será su compañero de fórmula en 2028.
El mensaje después del encuentro en el Quincho es, por tanto, doble: Cartes sigue siendo el líder, pero Alliana quiere que se respete su autonomía, sus recursos y sus tiempos para construir la candidatura presidencial.





