En medio de la discusión sobre el proyecto que modifica la ley del Parque Nacional Médanos del Chaco, el presidente Santiago Peña fijó una posición política que puede marcar un antes y un después en el debate sobre los recursos naturales del subsuelo paraguayo: el Gobierno respalda la exploración de minerales y plantea avanzar hacia el conocimiento y eventual aprovechamiento de las riquezas que se encuentran bajo tierra.
“Tenemos que saber primero qué es lo que tenemos”, afirmó Peña, al defender la necesidad de explorar el territorio nacional. Pero sus declaraciones fueron más allá de una simple reivindicación de la investigación geológica. El mandatario vinculó directamente el futuro económico del país con el acceso a los recursos minerales y abrió la puerta a su eventual extracción y aprovechamiento.
“El futuro va a estar determinado por el acceso a los minerales, todo aquello que está debajo de la tierra”, manifestó.
La definición del presidente supone un cambio relevante en el debate, porque coloca la exploración y el eventual aprovechamiento de los recursos minerales como parte de una orientación de política de gobierno. Bajo esta perspectiva, conocer qué existe en el subsuelo constituye el primer paso de un proceso que podría culminar, posteriormente, en la explotación de esos recursos.
Peña sostuvo que Paraguay no puede continuar concentrando su modelo de desarrollo únicamente en la producción agropecuaria y planteó la necesidad de ampliar la mirada hacia las riquezas minerales y energéticas que podría albergar el territorio nacional.
“Se habla desde la época de la Guerra del Chaco que hay gas en el Paraguay”, señaló el presidente, al referirse a la posibilidad de que el país cuente con recursos energéticos aún no explotados.
También mencionó otros minerales considerados estratégicos en el escenario internacional. “Se sabe que hay litio, se sabe que hay uranio”, afirmó.
Un antes y un después
Las declaraciones adquieren particular relevancia en el contexto de la polémica generada por el proyecto que plantea modificar la legislación relacionada con el Parque Nacional Médanos del Chaco. La iniciativa despertó cuestionamientos de sectores ambientalistas, que advierten sobre el impacto que una eventual apertura del área a actividades de exploración y explotación podría tener sobre un ecosistema protegido.
El planteamiento de Peña introduce así una nueva dimensión en la discusión. Ya no se trata únicamente de determinar si es conveniente o no modificar la protección legal de una zona específica, sino de definir qué lugar ocupará la exploración y eventual extracción de minerales dentro de la estrategia de desarrollo del Paraguay.
La posición del presidente establece una línea política clara: primero identificar los recursos existentes, luego determinar su valor y, finalmente, evaluar su aprovechamiento. En ese esquema, la exploración deja de ser una actividad aislada y pasa a formar parte de una visión de desarrollo basada también en la explotación de los recursos del subsuelo.
“Tenemos que saber primero qué es lo que tenemos”, insistió Peña.
La frase sintetiza la nueva postura oficial: el Gobierno considera que Paraguay debe explorar sus riquezas minerales y conocer su potencial, con la posibilidad de avanzar posteriormente hacia su extracción y aprovechamiento económico. El debate sobre los Médanos del Chaco se convierte, de esta manera, en el primer escenario visible de una discusión mucho más amplia sobre el futuro de los recursos naturales del país.




