La conversación comenzó casi como un ejercicio en vivo. Durante el programa El Triple Pase, de La Mega, Mario Ferreiro propuso enumerar a los dirigentes que hoy podrían aspirar a representar a la oposición en las elecciones presidenciales de 2028. La lista, construida al aire, terminó reflejando una realidad política: a dos años de los comicios, la oposición ya cuenta con varios nombres instalados, aunque todavía sin un liderazgo claramente dominante.
Entre los mencionados aparecen Miguel Prieto, Ricardo Estigarribia, Javier Pereira, Víctor Ríos, Eduardo Nakayama, Paraguayo “Payo” Cubas, Carlos Mateo Balmelli, Kattya González, Yolanda Paredes y Celeste Amarilla. Todos representan perfiles, trayectorias y estrategias distintas para disputar el poder al Partido Colorado.
Miguel Prieto
El intendente de Ciudad del Este se consolidó como uno de los principales referentes opositores tras construir un proyecto político propio y obtener sucesivas victorias electorales. Su imagen de gestor y su discurso confrontativo con el oficialismo lo ubican entre los dirigentes con mayor nivel de conocimiento. Sin embargo, las causas judiciales que enfrenta y el desafío de extender su liderazgo más allá de Alto Paraná aparecen como sus principales obstáculos.
Ricardo Estigarribia
El gobernador de Central emerge como una de las figuras de mayor proyección dentro del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). Con una importante base territorial en el departamento más poblado del país, representa una renovación del liderazgo liberal. Su desafío pasa por aumentar su instalación nacional y convertirse en un dirigente con llegada más allá del electorado partidario.
Javier Pereira
Gobernador de Itapúa, ha ganado reconocimiento por su gestión departamental y comienza a ser mencionado dentro del recambio liberal. Aunque mantiene una buena valoración en su región, todavía debe construir un mayor nivel de conocimiento en el escenario nacional.
Víctor Ríos
El ministro de la Corte Suprema de Justicia y exsenador, aporta un perfil académico e institucional. Su experiencia política y jurídica le otorga credibilidad en determinados sectores, aunque hasta ahora no ha logrado posicionarse como un candidato con fuerte atractivo electoral.
Eduardo Nakayama
Senador y uno de los dirigentes con mejor imagen dentro de la oposición, combina un perfil técnico con experiencia legislativa. Su discurso moderado le permite dialogar con distintos sectores, aunque todavía carece de una estructura política propia comparable a la de otros aspirantes.
Paraguayo “Payo” Cubas
El líder de Cruzada Nacional conserva un electorado altamente movilizado y una importante capacidad para instalar temas en la agenda pública. Su estilo confrontativo le asegura un núcleo de apoyo muy sólido, pero también genera elevados niveles de rechazo que dificultan la construcción de alianzas más amplias.
Carlos Mateo Balmelli
Exministro y exsenador liberal, representa un perfil de experiencia y moderación. En los últimos meses volvió a aparecer en el debate público como una figura capaz de articular consensos dentro de la oposición. Su principal desafío es transformar ese reconocimiento en una estructura política competitiva.
Kattya González
Tras su salida del Senado, continúa siendo una de las dirigentes con mayor presencia en el debate político nacional. Su discurso centrado en la transparencia y el combate a la corrupción mantiene un importante nivel de identificación entre sectores urbanos, aunque todavía debe definir el vehículo político con el que buscaría una eventual candidatura.
Yolanda Paredes
Referente de Cruzada Nacional y figura histórica del movimiento liderado por Payo Cubas, conserva una base política propia y mantiene protagonismo dentro del espacio opositor más disruptivo. Su proyección nacional depende, en gran medida, de la estrategia que adopte su sector para 2028.
Celeste Amarilla
La senadora liberal experimentó en las últimas semanas un salto significativo en términos de visibilidad política a partir de su intercambio público con Kylian Mbappé. Lo que comenzó como una polémica en redes sociales terminó convirtiéndose en un fenómeno de alcance internacional, multiplicando su exposición mediática y posicionándola en el centro de la conversación pública.
El episodio trascendió el contenido puntual del cruce y proyectó su figura mucho más allá del ámbito político paraguayo. A partir de entonces, comenzaron a surgir con mayor frecuencia las menciones sobre una eventual candidatura presidencial, incorporándola a la lista de dirigentes opositores con proyección hacia 2028.
Con un estilo frontal, confrontativo y una marcada capacidad para instalar temas en la agenda, Amarilla combina un alto nivel de conocimiento público con una fuerte polarización. Sus seguidores destacan su autenticidad y capacidad para expresar el malestar de una parte del electorado, mientras que sus detractores cuestionan precisamente ese mismo estilo. En cualquier escenario, el episodio con Mbappé terminó por instalarla definitivamente en la conversación sobre los posibles presidenciables de la oposición.
Una oposición con muchos nombres y ningún liderazgo consolidado
La principal característica del escenario opositor no parece ser la falta de candidatos, sino justamente lo contrario: existe una amplia oferta de dirigentes con aspiraciones o condiciones para competir, pero ninguno ha logrado consolidarse como el liderazgo indiscutido del espacio.
Mientras algunos aportan estructura territorial, otros cuentan con mayor nivel de conocimiento, mejor imagen o capacidad de movilización. El desafío para los próximos dos años será determinar si la oposición logra converger detrás de una candidatura de consenso o si, una vez más, las múltiples aspiraciones terminan fragmentando el escenario electoral.
Por ahora, la lista planteada por Mario Ferreiro durante El Triple Pase funciona como una fotografía del momento: un mapa de los nombres que ya comenzaron a aparecer en la conversación política cuando todavía falta mucho para que empiece oficialmente la carrera presidencial.





