Por José Maria Quevedo
El exdiputado abordó temas centrales de la política paraguaya: la relevancia de la disidencia dentro del Partido Colorado, la situación de la oposición, la evaluación de distintos líderes políticos, la posibilidad de ocupar cargos ejecutivos como la vicepresidencia, y cuestiones de seguridad y justicia, incluyendo la actuación del Ministerio Público y la influencia de la Embajada Americana. A lo largo de sus respuestas, Tuma enfatizó la importancia de la renovación interna y la capacidad de ofrecer alternativas reales de gestión para mantener la relevancia política.
-¿Cierto que querés ser vicepresidente ?
Si existe la oportunidad, es natural que nadie la descarte. Pero quiero ser totalmente claro: ese espacio lo define Arnoldo, porque es su equipo y su proyecto. Lo importante hoy es que él tenga varias alternativas sólidas para evaluar y elegir el mejor nombre en el momento adecuado. Esa es una carta que debe jugar él, con estrategia y en el timing correcto; y hoy no es el momento de adelantar decisiones.
-¿Por qué con WIENS?
Él representa la disidencia dentro del Partido Colorado, y eso es clave, históricamente, la disidencia es la que abre caminos, propone alternativas y renueva liderazgos cuando el oficialismo se encierra. Conocer nuestra historia política ayuda a entenderlo: en los momentos de desgaste, es la disidencia la que vuelve a generar esperanza y conecta con la gente que quiere cambios, pero sin romper con la identidad del partido.
-¿Hay hoy una alternativa real en Paragauay al PARTIDO COLORADO?
El Partido Colorado se mantiene en el poder porque sabe generar alternativas desde adentro, renueva liderazgos, corrige rumbos y ofrece opciones con estructura y capacidad de gestión. Y cuando hablo de alternativas, hablo de alternativas reales, con equipos, propuestas y posibilidad concreta de gobernar; no solo discursos que suenan bien, pero no se traducen en resultados.
-Dijiste hace poco que la oposición es tan más responsable que la ANR por las cuestiones que Paraguay sigue teniendo pendientes a nivel político y social; ¿Podés explicarlo?
Sí, y lo sostengo así, la ANR gobierna y por eso tiene la principal responsabilidad de resolver, pero la oposición también carga una cuota grande de responsabilidad por lo que Paraguay sigue teniendo pendiente, porque no construye una alternativa estable (se une solo para elecciones y luego se fractura), prioriza el anti-coloradismo antes que un plan de país con medidas concretas y equipos, no forma cuadros ni territorio —y sin eso no hay gobernabilidad posible— y, cuando tiene espacios, no logra mostrar una gestión superior que convenza a la mayoría; por eso, pese a las críticas, el Partido Colorado termina siendo para mucha gente la opción “con estructura nada más”, y si la oposición quiere ser alternativa real debe ofrecer proyecto, unidad, liderazgo y capacidad de gobierno, no solo denuncia.
-Te nombro figuras políticas y me das tu opinión:
Raul Latorre: yo hice posible su incursión en política en 2013. El problema es que nunca construyo liderazgo propio, y eso lo saben todos. Llego alto por su disciplina para cumplir instrucciones, pero cuando se necesita criterio, decisión y conducción, ahí aparecen sus limitaciones. Y ese déficit de autonomía es un problema para cualquiera que pretenda representar y liderar de verdad.
Pedro Alliana: Pedro Alliana es ordenado, disciplinado y eficaz para los intereses de Honor Colorado y eso no es poca cosa, pero la percepción es que no tiene liderazgo propio. Su perfil transmite dependencia del bloque que lo sostiene, más que autonomía para representar a todo el país.
Miguel Prieto: en el fondo, hace política con prácticas muy parecidas a las del Partido Colorado. Su crecimiento se dio gracias a su confrontación con el clan Zacarías, que le dio identidad y una base sólida en Alto Paraná. Pero su liderazgo es principalmente local, fuera de su departamento, no tiene todavía estructura, alianzas ni volumen político para proyectarse como opción nacional real. La oposición, por la falta de liderazgos fuertes, tiende a verlo como una alternativa, pero hoy no representa un riesgo serio para la hegemonía del Partido Colorado a nivel país.
Payo Cubas: representa el antisistema, canaliza a toda esa gente que está harta, enojada y descreída, incluso de lo cotidiano. Y eso no es menor, porque ese enojo existe y alguien lo iba a capitalizar. Pero hay que decirlo, su estilo es atractivo para muchos porque es directo, confrontativo y emocional; habla sin filtro y eso conecta con quienes sienten que la política tradicional les mintió o los ignoró. El problema es que esa misma forma de hacer política, tan potente para movilizar, a veces dificulta construir acuerdos y gobernabilidad cuando toca pasar del grito a la gestión.
Kattya González: tiene un perfil técnico que la hace destacar frente a muchos actores políticos muy precarios, se la percibe preparada, con método y capacidad de trabajo, eso le da credibilidad y la diferencia en un ambiente donde muchas veces sobra discurso y falta contenido. Pero comete un error típico de quienes todavía no lograron dar el salto, construye su identidad principalmente en atacar al Partido Colorado. La crítica es necesaria, sí, pero si se vuelve el eje, termina siendo reactiva. Para crecer de verdad necesita que el centro sea su propuesta, su agenda y su capacidad de unir, no solo marcar lo que está mal.
-Pasemos a Asunción: ¿porqué DANI CENTURIÓN?
Hoy representa, con claridad, la disidencia dentro del Partido Colorado. Mucha gente lo identifica como el disidente “de verdad”, porque sostiene una línea propia y no depende del libreto del oficialismo. Y acá vuelvo a resaltar nuestra historia nos enseña una y otra vez, si el Partido Colorado quiere seguir en el poder, la renovación debe salir desde la disidencia. Cuando el oficialismo se desgasta, es la disidencia la que ocupa los espacios electorales, ofrece alternativas reales y vuelve a encender la esperanza dentro del mismo partido.
-¿A Lalo Gómes lo asesinaron? ¿Quién y porqué?
Eso es indudable, ahora quien ordeno eso no puedo responder, porque el Ministerio Público nunca investigó a fondo lo ocurrido. Al no haber una investigación seria y completa, no hay conclusiones oficiales y quedaron flotando distintas hipótesis, sin que ninguna pueda confirmarse o descartarse con evidencia.
-¿Qué tan grande es la injerencia de la EMBAJADA AMERICANA EN PARAGUAY?
Desde siempre fue así, eso es innegable. Pero hoy lo hacen abiertamente; antes, al menos, guardaban las formas.
-¿Cómo evalúas la actuación en general del MINISTERIO PUBLICO y los fiscales hoy?
En general, la actuación del Ministerio Público hoy es decepcionante, funciona más como un sistema selectivo y reactivo que como una institución seria de persecución penal; hay causas donde actúa con velocidad y espectáculo, y otras donde reina la lentitud conveniente, la tibieza o el silencio, lo que instala la idea de una justicia con doble vara. Muchas investigaciones se sostienen con medidas ruidosas pero sin profundidad probatoria, y lo más grave es que hoy no solo parece sometido al poder político, sino también a la tinta de los medios, muchos fiscales se mueve según el titular, el escándalo y la presión del día, en vez de seguir evidencia y criterios objetivos, con una burocracia que diluye responsabilidades y casi nunca rinde cuentas por errores u omisiones.





