La exmodelo y figura mediática Marly Figueredo generó polémica tras sus declaraciones en el programa Zona Franca, donde compartió el set de invitados con la senadora Celeste Amarilla y opinó sobre el poder del dinero, la política y la imagen dentro de los espacios institucionales.
Figueredo, quien también fue pareja del exsenador Rodolfo Friedmann, lanzó una dura reflexión sobre la influencia económica en la sociedad paraguaya.
“En este país el que tiene plata es rey; todos los monos le siguen al que tiene plata… Cuando un paraguayo muestra poder, todo el mundo se siente seguro y se va detrás de esa persona”, afirmó.
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En otro momento, se refirió al comportamiento y la vestimenta dentro del ámbito legislativo, marcando una postura clara sobre lo que considera apropiado:
“Estoy en contra de ser sexy dentro del Senado, es un lugar donde uno tiene que mantener decoro… esos escotes, ropas ajustadas…”, sostuvo.
La exmodelo también cuestionó fuertemente la falta de lealtad dentro de la dirigencia política actual, comparándola con el fútbol:
“Desde que todos los partidos empezaron a tener candidatos que se venden al mejor postor, yo perdí la confianza. La política es importante, pero cambiarse de partido es como cambiarse de club; si hoy sos de Guaraní mañana no podés ser de Olimpia, por más que pierda tu club”, expresó, en alusión a equipos como Club Guaraní y Club Olimpia.

Finalmente, recordó con cierta admiración las campañas del fallecido militar y político Lino
Oviedo, destacando su cercanía con la gente:
“Era muy astuto en campaña, inspiracional; después ya todos le copiaron”, dijo, al mencionar su costumbre de alzar a los niños durante los actos proselitistas.
Las declaraciones de Figueredo instalaron el debate sobre el vínculo entre dinero, poder e imagen en la política paraguaya, en una voz que, desde el espectáculo, continúa irrumpiendo en la conversación pública.





