El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset comenzó a declarar ante la justicia estadounidense tras ser trasladado desde Bolivia, donde fue detenido. Las autoridades han indicado que Marset no se acogió al derecho al silencio y está colaborando con los investigadores, aunque el contenido exacto de sus declaraciones se mantiene bajo reserva.
Según fuentes judiciales, a Marset se le habría ofrecido una pena de hasta 20 años de prisión si decide “contar todo”sobre las operaciones de narcotráfico y lavado de dinero en las que se le vincula. Esto incluiría revelar rutas de envío de drogas, contactos internacionales y estructuras de lavado de activos.
El acuerdo de cooperación, conocido en EE. UU. como plea deal, es habitual en investigaciones de narcotráfico de alto nivel. Permite a los fiscales desmantelar redes criminales más grandes y agilizar los procesos judiciales, mientras que el acusado puede obtener una reducción significativa de su condena.
La justicia estadounidense investiga a Marset por cargos relacionados con conspiración y lavado de dinero vinculados al tráfico internacional de drogas, incluyendo envíos hacia Europa y operaciones financieras para legitimar ganancias ilícitas.
El resultado de estas declaraciones podría ser clave para desarticular la red criminal internacional que lideraba, y los próximos días serán determinantes para definir si Marset sigue cooperando y cómo se concreta el acuerdo judicial que podría limitar su condena a 20 años.





