Una nueva incautación de oro vuelve a poner en foco al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi y confirma que este tipo de hechos dista de ser aislado. El procedimiento, realizado este miércoles por la Policía Aeroportuaria, derivó en la detención de un ciudadano brasileño que intentaba trasladar el metal de forma irregular.
Se trata de Marcos Manoel Ribeiro de Assis, quien tenía previsto abordar un vuelo con destino a Panamá. Durante la inspección de su equipaje, los agentes detectaron al menos 27 kilos de oro ocultos en una mochila, lo que motivó su inmediata aprehensión y la incautación del cargamento.
El caso fue comunicado al Ministerio Público, que dispuso la intervención del fiscal de Crimen Organizado, Juan Ramón Sandoval González, para avanzar en la investigación sobre el origen del metal y eventuales conexiones con otras personas o estructuras delictivas.
Redes internacionales
No se trata de un episodio aislado. En noviembre del año pasado, en la misma terminal aérea, las autoridades habían incautado 22 kilos de oro en un operativo que terminó con tres detenidos, entre ellos un funcionario aeroportuario. Aquel antecedente ya había encendido las alarmas sobre posibles mecanismos para eludir controles y la existencia de redes organizadas.
En este contexto, especialistas señalan que el aumento sostenido del valor del oro en los últimos meses lo ha convertido en un activo aún más atractivo para circuitos ilegales. Este escenario, sumado a la reiteración de casos, ha colocado a Paraguay en el centro de la escena regional como posible punto de tránsito en rutas de tráfico internacional de metales preciosos.
Las autoridades no descartan que detrás de estos hechos operen estructuras más amplias, aprovechando tanto la alta cotización del oro como eventuales debilidades en los sistemas de control. Mientras tanto, continúan las investigaciones para determinar el alcance real de estas operaciones.





