El Congreso paraguayo atravesó una serie de salidas y cambios de legisladores desde el inicio del período parlamentario 2023-2028. Expulsiones, renuncias y permisos para ejercer funciones en el Poder Ejecutivo modificaron la composición de las cámaras y pusieron en primer plano las diferencias entre una sanción política, una decisión personal y una separación temporal del cargo.
Entre 2024 y marzo de 2026, tres senadores perdieron su investidura: Kattya González, Norma Aquino, conocida como “Yamy Nal”, y Javier Vera, apodado “Chaqueñito”. A estos casos se sumaron las renuncias de Erico Galeano y Hernán Rivas en 2026, en medio de controversias judiciales, además de las licencias solicitadas por legisladores convocados a integrar el Gobierno.
Tres pérdidas de investidura
La primera expulsión de alto impacto político fue la de Kattya González, senadora de la oposición, el 14 de febrero de 2024. El Senado aprobó la pérdida de su investidura por presunto uso indebido de influencias, a partir de acusaciones relacionadas con supuestas irregularidades administrativas. La decisión generó fuertes cuestionamientos por el procedimiento y la mayoría utilizada, y abrió una controversia jurídica y política sobre las garantías que deben regir la expulsión de un representante electo.
El 16 de septiembre de 2025, el Senado resolvió la pérdida de investidura de Norma Aquino, “Yamy Nal”. La medida llegó después de la difusión de audios atribuidos a la legisladora y a otros actores políticos, en los que se aludía a presuntos acuerdos y negociaciones vinculados con recursos, cargos y favores políticos. La decisión parlamentaria se apoyó en acusaciones de uso indebido de influencias.
El tercer caso fue el de Javier Vera, “Chaqueñito”, cuya investidura fue retirada el 30 de marzo de 2026. La decisión se produjo después de la difusión de audios que motivaron graves cuestionamientos sobre su conducta y presuntas irregularidades. Como en los demás casos, corresponde diferenciar los fundamentos políticos de la resolución parlamentaria de las eventuales responsabilidades penales que deban determinar los órganos judiciales.
Aunque las circunstancias fueron diferentes, los tres episodios tienen un elemento en común: el Senado utilizó el mecanismo constitucional de pérdida de investidura para apartar a representantes elegidos por voto popular.
Galeano y Rivas: la renuncia antes de la expulsión
En 2026, las salidas de Erico Galeano y Hernán Rivas volvieron a colocar bajo la lupa la relación entre las investigaciones judiciales y la responsabilidad política de los legisladores.
Galeano, senador de Honor Colorado, renunció a su banca después de ser condenado a 13 años de prisión en una causa vinculada con lavado de dinero y asociación criminal, relacionada con la investigación conocida como A Ultranza Py. Su salida evitó que el Senado tuviera que resolver su situación mediante una votación de pérdida de investidura.
Hernán Rivas, también de la Asociación Nacional Republicana (ANR), dejó su banca en medio de la controversia judicial por su título de abogado y de los cuestionamientos sobre su situación parlamentaria.
En ambos casos, la renuncia constituyó una vía distinta de la expulsión: los legisladores dejaron el cargo sin que el Senado tuviera que completar un procedimiento de pérdida de investidura. Sin embargo, las consecuencias judiciales de cada caso siguen un camino independiente de la decisión de abandonar la banca.
Las bancas que pasaron al Poder Ejecutivo
No todos los movimientos parlamentarios estuvieron vinculados con denuncias o conflictos judiciales. Al comienzo del período, varios senadores solicitaron permisos para asumir funciones en el Gobierno de Santiago Peña.
Juan Carlos Baruja dejó temporalmente su banca para asumir al frente del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat. Enrique Riera pasó al Ministerio del Interior y Carlos Giménez asumió el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
En 2025, Gustavo Leite también se separó temporalmente del Senado para asumir como embajador de Paraguay en Estados Unidos. Posteriormente, regresó a la Cámara Alta en julio de 2026.
Estos movimientos responden a una lógica diferente: los permisos permiten que un legislador ejerza otra función pública sin que necesariamente pierda su condición de titular de la banca. Por eso, no deben contabilizarse como expulsiones ni como renuncias definitivas.
El caso Mbururu
En el inicio del período parlamentario también se registró la exclusión de Rafael Esquivel, conocido como “Mbururu”, electo por Cruzada Nacional. Esquivel no llegó a asumir como senador titular y su banca fue ocupada por Javier Vera.
Este episodio debe distinguirse de una pérdida de investidura, ya que no se trató de la expulsión de un legislador que estuviera ejerciendo regularmente sus funciones en el Senado
Zenaida Delgado ¿la próxima?
La senadora electa por Cruzada Nacional, Zenaida Delgado también quedó bajo cuestionamiento político y parlamentario. Su situación abre un nuevo interrogante sobre la posibilidad de otra pérdida de investidura en el Senado. ¿Será la próxima legisladora en dejar su banca por decisión de sus colegas?





