El consultor y analista Luis Toty Medina realizó un análisis de los resultados de las elecciones en Colombia para EGO, en el que examinó el comportamiento del electorado en la primera vuelta y las principales tendencias políticas que definieron la jornada. Su lectura se centra en la reconfiguración de los bloques políticos, el reordenamiento del voto antipetrismo y la consolidación de una segunda vuelta marcada por la polarización entre las principales fuerzas en contienda.
Abelardo (43,7%) y Cepeda (40,9%) van a segunda vuelta el 21 de junio.
Y el dato que nadie está contando es: Cepeda calcó a Petro. Su votación porcentual fue de 40,9% ayer y la de Petro fue 41,1% en 2022. La izquierda no se cayó.
El espejismo de 2022 Petro ganó esa primera vuelta de 2022 no por ser mayoría, sino porque el voto antipetrista iba partido: Fico 5,1M + Rodolfo 6,0M = 11M, contra los 8,5M de Petro.
En 2026, en cambio, esa mayoría se unió detrás de uno solo. Y apareció De La Espriella.
La consolidación, en cifras:
– Abelardo: 10,4 millones.
– Paloma, el uribismo de marca, se hundió a 1,6M.
– El centro se evaporó: Fajardo 4,3%, Claudia 0,95%.
– No hubo ‘Fico’ esta vez. Todo el antipetrismo entró por una sola papeleta.
– Y ojo: votaron 2,5 millones más que en 2022.
– La participación subió MÁS donde ganó Cepeda (+2,9 pp: Cauca +8,6, Atlántico +5,8, Bogotá +4,8) que donde ganó Abelardo (+1,3).
– La izquierda sí movilizó. Y aun así perdió: porque la derecha dejó de dividirse.

BOGOTÁ. Lo más interesante de la noche
– El botín más grande del país: 4,09 millones de votos, más que toda Antioquia. Petro 2022: 48%. Cepeda: 41,7%. Una caída de 6,3 puntos, la mayor del país.
– Ganó Bogotá, pero sangrando donde más pesa. La paradoja máxima es Bogotá: votaron 402 mil personas más que en 2022… y el voto crudo de la izquierda cayó 66 mil. Para igualar el 48% de Petro, a Cepeda le faltaron 259 mil votos. Más gente votó, y la capital se corrió a la derecha.
– Caribe, el granero histórico de Petro, se estancó: el agregado costeño subió apenas +0,8 puntos. Y Barranquilla se le cayó casi 6. La izquierda creció en el Caribe rural y se encogió en el urbano. La fortaleza dejó de crecer justo cuando más la necesitaba.
El dato “curioso”
Cruzamos el escrutinio con el mapa de riesgo de la Misión de Observación Electoral Europea (MOE): los 60 municipios CITREP con presencia rastreada de grupos armados (ELN, Clan del Golfo, disidencias). Ahí Cepeda promedió 58% (17 puntos sobre su promedio nacional). En 21 de ellos, más del 70%.
– Cepeda ganó 47 de 60 zonas de conflicto (a menudo por 40 puntos porcentuales por arriba de Abelardo).
– El bastión de la izquierda calca la periferia del conflicto armado. Pero esos 60 municipios suman menos de 1M de votos: 4% del país.
La tesis
Fue la elección del miedo. Ganaron los dos que mejor lo capitalizaron: Abelardo con el miedo al desorden y a Venezuela; Cepeda con el miedo al regreso del uribismo. La esperanza tibia del centro se extinguió. El 21 de junio: dos miedos a la final.





