La política paraguaya volvió a quedar en el centro de la polémica tras la expulsión del senador Javier “Chaqueñito” Vera, un dirigente de perfil atípico cuya trayectoria, marcada por su irrupción desde las redes sociales, terminó abruptamente en medio de un escándalo de alto impacto público.
Vera, conocido popularmente como “Chaqueñito”, llegó al Senado como parte del partido Cruzada Nacional. Su desembarco en la política institucional no siguió los canales tradicionales: antes de ocupar una banca, se desempeñó en oficios informales, fue vendedor de comida y construyó visibilidad como figura en redes sociales. Ese perfil, cercano a sectores populares pero cuestionado por su falta de experiencia política, lo convirtió en una figura mediática desde el inicio de su mandato.
Su llegada al Congreso se dio en condición de suplente, ocupando el lugar de otro legislador que no pudo asumir. Desde entonces, su desempeño estuvo rodeado de controversias, tanto por declaraciones públicas como por su estilo directo y confrontativo.
Sin embargo, el episodio que precipitó su salida fue la difusión de audios en los que presuntamente hacía referencia a un encuentro sexual con un menor. El contenido generó un inmediato repudio político y social, escalando rápidamente hasta el ámbito legislativo. En ese contexto, el Senado resolvió avanzar con la pérdida de investidura, una de las sanciones más severas previstas en el sistema parlamentario paraguayo.
La votación culminó con su expulsión, en una decisión que reflejó un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas. Además de los audios, se mencionaron cuestionamientos por presunto uso indebido de influencias, lo que agravó aún más su situación.
Tras su destitución, Vera rompió el silencio y rechazó categóricamente las acusaciones. Afirmó que no es pedófilo y sostuvo que el material difundido fue sacado de contexto o correspondía a una conversación en tono de broma. También cuestionó el accionar de sus colegas, señalando que fue objeto de una condena política anticipada.
El caso de “Chaqueñito” reabre el debate sobre los mecanismos de selección de representantes, el rol de las redes sociales en la construcción de liderazgos y los estándares éticos exigidos a los funcionarios públicos. Mientras tanto, su figura queda marcada por uno de los episodios más controvertidos recientes en la política paraguaya.
🔴 ‘Chaqueñito’ admite hacer este tipo de “bromas” tras filtración de audio
👉🏼 En el supuesto audio filtrado se escucha: “he’uka cheve peteî mitã’i virgen ha upei che aje’ukata ndeve”.
🗣️ “Esa frase ‘aje’ukata ndeve’ suelo usar con algunos amigos que no tienen nada que ver en… pic.twitter.com/VbqM41Evtk
— Monumental AM 1080 (@AM_1080) March 31, 2026





