En medio de un debate que vuelve a tensionar el escenario político, distintos sectores han intentado instalar que el proyecto vinculado a expresidentes y la posibilidad de ejercer una senaduría activa constituye un “atajo político” o una maniobra a medida. Sin embargo, esa interpretación —según el abogado Oscar Tuma— resulta “incompleta y, en parte, interesada”.
“El verdadero debate no es si un expresidente merece o no volver al Senado”, sostuvo Tuma, sino si “una mayoría política circunstancial puede desconocer la voluntad popular después de que una persona compitió, ganó y fue proclamada por la Justicia Electoral”.
Algunos sectores de la prensa intentan instalar que el proyecto sobre expresidentes y senaduría activa sería un “atajo político” o una maniobra hecha a medida.
Esa lectura es incompleta y, en parte, interesada.
El verdadero debate no es si un expresidente “merece” o no volver… pic.twitter.com/77GNTUArMn
— Oscar Tuma (@oscartuma) April 28, 2026
El letrado recordó además que la Corte Suprema de Justicia ya abordó esta controversia en 2018. “El máximo tribunal rechazó las acciones de inconstitucionalidad contra las candidaturas de Horacio Cartes, Nicanor Duarte Frutos y Juan Afara. Es decir, no encontró impedimento constitucional para que puedan ser candidatos”, afirmó.
A partir de ese antecedente, Tuma cuestionó el tratamiento mediático actual del tema. “¿Por qué presentar ahora como escándalo algo que ya tuvo tratamiento institucional?”, planteó.
En ese sentido, defendió la necesidad de avanzar en una reglamentación clara. “Regular esta situación no es torcer la Constitución. Es evitar que el Senado se convierta nuevamente en una barrera política frente a una decisión soberana del pueblo”, explicó.
Finalmente, el abogado puso el foco en el principio democrático. “Los expresidentes tienen experiencia de Estado. Si la ciudadanía decide elegirlos, deben poder asumir y ejercer plenamente el cargo. La democracia se defiende respetando votos, no fabricando titulares”, concluyó.
De esta manera, las declaraciones de Oscar Tuma reabren un debate que excede lo jurídico y se instala en el centro de la discusión sobre representación, institucionalidad y respeto a la voluntad popular.





