El presidente Santiago Peña definió a Paraguay y Estados Unidos como “aliados inseparables”, una expresión que cobra especial significado por el contexto en el que fue pronunciada: la consolidación de la relación con la administración de Donald Trump y la reciente visita a Asunción del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, uno de los principales referentes de la política de Washington para América Latina.
El mensaje fue difundido con motivo de la conmemoración de la independencia de Estados Unidos, pero trascendió el tono protocolar propio de la fecha. Al afirmar que ambos países son “aliados inseparables”, Peña reafirmó el carácter estratégico de la relación bilateral y dejó en claro que Paraguay busca profundizar su alineamiento con Washington.
“We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness”.
Hoy celebramos los 250 años de esta inmortal frase y nos unimos a…
— Santiago Peña (@SantiPenap) July 4, 2026
La declaración se produce pocos días después de la visita oficial de Landau, quien mantuvo reuniones con Peña y otras autoridades paraguayas para abordar una agenda centrada en la cooperación en seguridad, la atracción de inversiones, el fortalecimiento institucional y la coordinación regional. La presencia del funcionario fue interpretada como una muestra del interés de la administración Trump por consolidar a Paraguay como uno de sus principales socios en Sudamérica.
En ese escenario, la expresión elegida por el mandatario adquiere un peso político particular. Más que destacar una relación histórica, proyecta la intención de convertir a Estados Unidos en un socio estratégico permanente, basado en una agenda de intereses compartidos y en una creciente sintonía política entre ambos gobiernos.
El acercamiento también refleja una nueva etapa en el vínculo bilateral. Tras años marcados por tensiones derivadas de sanciones estadounidenses contra dirigentes paraguayos, la llegada de Trump abrió un escenario de mayor entendimiento político, que el Gobierno de Peña busca consolidar mediante una cooperación más estrecha en áreas económicas, comerciales y de seguridad.
Así, la referencia a Estados Unidos como un “aliado inseparable” no solo sintetiza la visión de la política exterior de Peña, sino que también funciona como una señal dirigida tanto a la región como a otros actores internacionales: Paraguay apuesta por profundizar su asociación con Washington en un momento de creciente competencia geopolítica y de redefinición de alianzas en América Latina.





