A más de dos días del secuestro del productor sojero Almir de Brum, de 31 años, el caso sigue rodeado de incertidumbre.El joven permanece en paradero desconocido, sin que hasta el momento se haya producido una comunicación directa de los captores ni se haya difundido una prueba de vida
El secuestro
El hecho ocurrió el sábado 20 de febrero, alrededor de las 16:40, en una zona rural de Curuguaty, departamento de Canindeyú. De Brum se encontraba trabajando en una cosechadora en un establecimiento agrícola de su familia cuando fue interceptado por un grupo armado.
En el lugar fueron hallados panfletos y una nota atribuidos al Ejército del Pueblo Paraguayo, lo que llevó a las autoridades a considerar desde un inicio la hipótesis de un secuestro extorsivo adjudicado al EPP, aunque los organismos de inteligencia insisten en que no se descartan otras líneas de investigación.
Intervención de las fuerzas de seguridad
Tras conocerse el secuestro, el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) se constituyó en la vivienda de la familia de Almir de Brum y desplegó personal en la zona donde ocurrió el hecho, con apoyo de la Policía Nacional y organismos de inteligencia.
Sin embargo, por pedido expreso de la familia, el CODI resolvió retirarse del área rural donde se produjo el secuestro, con el objetivo de no entorpecer un eventual contacto o negociación con los captores. Desde el Gobierno aclararon que esta decisión no implica el abandono de la investigación, que continúa de manera estratégica y coordinada.
Sin contacto ni prueba de vida
Hasta el momento, no se registraron llamadas, mensajes ni exigencias formales de rescate, ni tampoco se difundió una prueba de vida del joven secuestrado. Esta falta de comunicación mantiene en vilo tanto a la familia como a las autoridades.
En el marco del protocolo para este tipo de casos, la Fiscalía ordenó además el bloqueo preventivo de las cuentas bancarias de la familia, a fin de evitar pagos no controlados o movimientos financieros que puedan poner en riesgo a la víctima.
Investigación en curso
Las autoridades reconocen que la zona donde ocurrió el secuestro es de alta complejidad, con presencia histórica de grupos armados y organizaciones criminales. Por ello, los trabajos de inteligencia continúan de forma reservada, mientras se aguarda algún tipo de contacto por parte de los secuestradores.
La familia de Almir de Brum se mantiene en absoluta reserva, solicitando respeto y prudencia mientras avanza la investigación.





