Zlatan Ibrahimović volvió a encender la polémica. El exdelantero sueco cargó con dureza contra la denominada “Ley Prestianni”, la norma impulsada para sancionar a los futbolistas que se cubren la boca al dirigirse a rivales o árbitros durante los partidos.
Tras la expulsión del paraguayo Miguel Almirón en el Mundial 2026, Ibrahimović cuestionó el reglamento y aseguró que el fútbol actual está cada vez más condicionado por las quejas de algunos jugadores.
“La Ley Prestianni nació porque hay jugadores que lloran toda la semana”, disparó el sueco, en una frase que rápidamente generó repercusión en el ambiente futbolístico.
Para Ibrahimović, este tipo de medidas representan una excesiva intervención en la esencia del juego y castigan situaciones que antes formaban parte de la dinámica natural de la competencia.
La norma, surgida tras la controversia entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior, busca facilitar la detección y sanción de posibles insultos discriminatorios dentro del campo de juego. Sin embargo, sus detractores consideran que abre la puerta a expulsiones polémicas y a una mayor fiscalización de cada discusión entre futbolistas.
Las declaraciones de “Ibra” reavivaron el debate entre quienes defienden controles más estrictos para combatir la discriminación y quienes creen que el fútbol moderno se ha vuelto demasiado sensible frente a los conflictos propios del deporte.





