El cineasta, director, guionista y académico Luis R. Vera recibió un reconocimiento de la Cámara de Senadores por sus 35 años de trayectoria y su contribución al desarrollo del cine paraguayo. Emocionado por la distinción, destacó que varias de sus películas forman parte de la memoria cultural del país y celebró la recepción del público a su más reciente producción, De Astronautas y Fantasmas.
“De origen chileno, ha construido a lo largo de casi cuatro décadas un estrecho vínculo personal, familiar y profesional con nuestra Patria. Padre de hijos paraguayos a quienes abraza con orgullo como ‘chileguayos’, ha adoptado al Paraguay como propio”, señala el documento aprobado por el Senado para distinguir la trayectoria del realizador.

Vera recibió el homenaje con “emoción, satisfacción y orgullo”. Aunque reconoció que no esperaba la distinción, consideró que representa un reconocimiento no solo a su carrera, sino también al trabajo desarrollado durante tres décadas para impulsar el cine en Paraguay.
“No me lo esperaba, aunque creía tener méritos para recibirlo”, expresó el cineasta, quien calificó la distinción como el mayor homenaje que puede recibir de la principal instancia legislativa del país.
El realizador valoró especialmente que el texto aprobado por el Senado destaque las contribuciones de su filmografía, con obras que considera referenciales para la cultura paraguaya.
“Me adentré profundamente en la raíz misma de este país”, afirmó Vera, al explicar el vínculo que construyó con Paraguay a través de su trabajo artístico, profesional y familiar. En ese sentido, recordó que tiene dos hijos fruto de su relación con el país, a los que se refirió con humor como parte de su coproducción chileno-paraguaya.

Un cine que rescata la memoria paraguaya
La trayectoria de Luis R. Vera incluye películas de ficción y documentales que abordan la historia, la cultura y la identidad del Paraguay. Entre sus obras más destacadas figuran Miss Ameriguá (1994), Mangoré, por amor al arte (2015) y Guarania, el Alma de un Pueblo (2023), además de documentales como El País de Nunca Jamás (1992), La Independencia Inconclusa (2010) y Pandemia.py (2021). Se debe mencionar además una obra suya dedicada a la mujer y su rol en la Guerra de la Triple Alianza; Paraguaya, premiada por Ibermedia, que no se pudo realizar porque intentaron usurparle la autoría.
El reconocimiento parlamentario destaca que su filmografía ha llevado historias y expresiones culturales paraguayas a salas de cine, televisión y festivales de Europa, América Latina y Estados Unidos, además de convocar a miles de espectadores en el país.
Vera también comparó su experiencia cinematográfica en Paraguay con el trabajo realizado en Chile, donde abordó la vida y el legado de figuras como Violeta Parra, Gabriela Mistral y Pablo Neruda. En ambos casos, explicó, el cine constituye una herramienta para acercarse a las raíces culturales y preservar la memoria colectiva.
El documento aprobado por el Senado resalta, además, el impacto social de su labor, que involucra a actores, creativos y técnicos locales y contribuye a fortalecer los vínculos culturales entre Chile y Paraguay. Su cine, señala el texto, promueve la conciencia crítica y la preservación de la dignidad y la memoria identitaria de la sociedad paraguaya.
La respuesta del público a De Astronautas y Fantasmas
El homenaje coincide con el estreno de De Astronautas y Fantasmas, la más reciente producción de Vera, que llegó a las principales salas de cine del país.
El cineasta destacó las primeras reacciones de los espectadores y se mostró satisfecho con la respuesta del público.
“He tenido reacciones muy positivas y muy emotivas del público que está yendo a las salas”, comentó sobre la recepción de la película.
En el estreno Héctor Silva, Sofía Netto, Tomás Arredondo, Raquel Baeza
La nueva producción se suma a una filmografía que, a lo largo de más de tres décadas, ha explorado distintos aspectos de la sociedad, la historia y la cultura paraguayas.
Con el reconocimiento de la Cámara de Senadores, la trayectoria de Luis R. Vera vuelve a poner en primer plano el aporte del cine a la construcción de la memoria colectiva y el diálogo entre culturas. Un recorrido artístico que comenzó con sus raíces chilenas y que encontró en Paraguay un espacio para desarrollar una obra profundamente vinculada con la identidad del país.





