Una operación militar conjunta entre Estados Unidos y Venezuela culminó con la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, considerado el principal líder de la organización criminal Tren de Aragua y uno de los delincuentes más buscados de América Latina.
El operativo, desarrollado tras meses de seguimiento e intercambio de inteligencia, tuvo como objetivo neutralizar al cabecilla de la estructura criminal, señalada por las autoridades de múltiples países por delitos relacionados con narcotráfico, extorsión, secuestro, trata de personas y crimen organizado transnacional.
De acuerdo con la información oficial difundida por Washington y Caracas, las fuerzas participantes localizaron el lugar donde se ocultaba Guerrero y ejecutaron una acción táctica que derivó en enfrentamientos armados. Durante la operación, el líder del Tren de Aragua murió junto a otros integrantes de la organización.
La acción representa uno de los golpes más importantes contra la estructura criminal desde su expansión regional y pone fin a la búsqueda de quien logró consolidar al Tren de Aragua como una de las bandas más poderosas y extendidas de América Latina.
Autoridades de ambos países destacaron la coordinación operativa y el intercambio de información que permitieron identificar los movimientos del líder criminal y planificar una intervención dirigida a desarticular parte de la cadena de mando de la organización.
Analistas de seguridad consideran que la muerte de “Niño Guerrero” podría generar una reconfiguración interna del Tren de Aragua, aunque advierten que la organización mantiene presencia en varios países y cuenta con mandos medios capaces de asumir funciones de liderazgo.





