Por José Maria Quevedo
La reunión entre Mario Abdo Benítez y Horacio Cartes tuvo como objetivo acordar una tregua financiera y política, y establecer una distancia entre el líder de Honor Colorado y el gobierno de Santiago Peña y Pedro Alliana. Según una fuente de EGO, el entendimiento apunta a evitar que el Partido Colorado cargue con las consecuencias de una eventual crisis económica y financiera del Gobierno.
“El tema es que no se le responsabilice al partido de la crisis que se vaya a desatar”, explicó la fuente.
La lectura es que Cartes busca separar los destinos del partido de los del Ejecutivo. Si la crisis se profundiza, Peña y Alliana deberán asumir el costo político, sin trasladar automáticamente esa responsabilidad a Honor Colorado o a la ANR.
El comunicado posterior de Cartes sería parte de esa estrategia: tomar distancia del Gobierno y dejar que Peña y Alliana construyan su propio espacio político, con sus decisiones y sus consecuencias
Cartes no se quedaría de brazos cruzados
“Este señor no se va a quedar de balde”, advierte la fuente de EGO al referirse a Cartes y a su reacción ante el distanciamiento del peñismo. Según esta interpretación, el líder de Honor Colorado no estaría dispuesto a respaldar iniciativas que identifique con el proyecto político de Peña.
“No va a apoyar nada que tenga olor a Peña”, resume la fuente.





