La abogada y trabajadora social Olga María Paredes Brítez, de 34 años e integrante del Directorio Nacional del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), aspira a convertirse en la primera mujer en ocupar la titularidad de la Defensoría del Pueblo. Su postulación propone renovar la conducción de una institución clave para la protección de los derechos humanos.
Durante su presentación ante la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Senadores, expuso propuestas para fortalecer la institución, entre ellas la creación de defensorías comunitarias, mecanismos de alerta temprana ante vulneraciones de derechos humanos y herramientas de seguimiento de las políticas públicas. Su intervención recibió valoraciones positivas de los senadores Lizarella Valiente y Javier Zacarías Irún.
La candidatura cuenta con el respaldo de distintos sectores profesionales y políticos. La Asociación de Profesionales de Servicio Social y Trabajo Social del Paraguay manifestó formalmente su apoyo, destacando su trayectoria y formación. Asimismo, Amnistía Internacional emitió una constancia que acredita su participación en la organización desde 2012.
En el ámbito partidario, durante la sesión del Directorio Nacional del PLRA del 13 de octubre, mujeres integrantes del órgano promovieron una nota de respaldo a su postulación, iniciativa que también recibió la adhesión de dirigentes varones.
Paredes sostiene que la Defensoría necesita una renovación institucional, generacional y de liderazgo. En ese sentido, destaca que, desde la creación de la institución, ninguna mujer ha ocupado su titularidad y considera que su candidatura representa una oportunidad para incorporar nuevas perspectivas a su conducción.

Su propuesta combina la experiencia en Derecho y Trabajo Social con el trabajo comunitario, con el objetivo de acercar la institución a los ciudadanos y fortalecer su capacidad de respuesta ante las vulneraciones de derechos.
«Necesitamos una Defensoría del Pueblo que esté en las calles, cerca de la gente, que no espere las denuncias desde una oficina, sino que salga a identificar las vulneraciones de derechos y actúe para prevenirlas», sostuvo como uno de los principales planteamientos de su candidatura.
La postulante también afirmó que, en caso de resultar electa con el acompañamiento de senadores liberales, colorados y de otras fuerzas políticas, suspenderá su actividad partidaria para ejercer el cargo con plena independencia.
“La Defensoría del Pueblo debe estar al servicio de todos los paraguayos y paraguayas, sin distinción de colores partidarios. Ese es el compromiso que asumo”, expresó.
Su candidatura plantea así una combinación de renovación generacional, liderazgo femenino, experiencia en derechos humanos e independencia política, con una visión de la Defensoría como una institución más cercana a la ciudadanía y comprometida con la defensa efectiva de sus derechos.





