La historia del narcotráfico en México registra un capítulo histórico con la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.
Originario de Michoacán, México, El Mencho inició su vida en un entorno humilde y, tras emigrar a Estados Unidos en su juventud, tuvo sus primeros contactos con el crimen. Su paso por California incluyó arrestos por tráfico de drogas, tras los cuales fue deportado a México. Allí, su carrera delictiva se aceleró: primero como policía municipal y luego sumergido en grupos criminales que lo llevaron a fundar el CJNG.
Bajo su liderazgo, el cártel pasó de ser un grupo regional a una organización transnacional, involucrada en tráfico de drogas como metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos y otras partes del mundo. Su nombre se volvió sinónimo de violencia y poder, con enfrentamientos directos contra autoridades y grupos rivales.
Durante años, El Mencho fue uno de los criminales más buscados por México y Estados Unidos, con recompensas millonarias por información que condujera a su captura. La DEA lo calificaba como una de las amenazas más significativas en el narcotráfico internacional.
La jornada del 22 de febrero de 2026 marcó su final: fuerzas federales mexicanas lo abatieron en Talpa de Allende, Jalisco, en un operativo que pone fin a una era de liderazgo criminal. Expertos advierten, sin embargo, que la estructura del CJNG sigue activa y que su caída, aunque histórica, no significa el fin del poder del cártel en México.
El ascenso y caída de El Mencho deja un legado que será estudiado por años, como un ejemplo del crecimiento de organizaciones criminales transnacionales y del impacto de su violencia en la sociedad mexicana y más allá.





