El diputado Rubén Rubín anunció que impulsará un proyecto de ley para establecer la cadena perpetua para los autores de feminicidio. La iniciativa se conoce tras el asesinato de Deisy Paola Giménez Segovia, de 22 años, en Lambaré, un caso que volvió a poner bajo cuestionamiento la respuesta de las instituciones ante las denuncias de violencia contra las mujeres.
El legislador adelantó que buscará el respaldo de sus colegas en el Congreso para modificar la legislación penal y endurecer las sanciones para quienes cometan delitos de extrema gravedad.
“Yo creo firmemente que cualquiera que saque la vida de un paraguayo o se anime a tocar a una de nuestras mujeres, tiene que perder su libertad de por vida”, sostuvo Rubín al defender su propuesta.
El anuncio reabre el debate sobre el endurecimiento de las penas en Paraguay y sobre la capacidad del Estado para prevenir los feminicidios, especialmente en situaciones en las que las víctimas habían denunciado previamente a sus agresores.
Deisy Paola había denunciado a su expareja
El caso de Deisy Paola Giménez Segovia generó indignación porque la joven había recurrido a la Justicia y contaba con medidas de protección antes de ser asesinada.
La estudiante de Derecho y trabajadora de 22 años fue asesinada a tiros por su expareja el 8 de octubre, en Lambaré. Según los antecedentes difundidos por la prensa, había denunciado episodios de violencia, amenazas y hostigamiento.
El 18 de septiembre, la Justicia dispuso medidas de protección, incluida una orden de alejamiento. Sin embargo, la joven volvió a advertir que su expareja seguía acosándola y que incumplía las restricciones impuestas.
Durante una audiencia realizada el 1 de octubre, Deisy ratificó su denuncia y alertó sobre el incumplimiento de las medidas. El oficio que comunicaba a la Fiscalía el posible desacato fue emitido el 7 de octubre, pero no llegó a tramitarse antes de que la joven fuera asesinada al día siguiente.
El caso motivó una revisión de las actuaciones judiciales para determinar qué ocurrió con las comunicaciones y los mecanismos de protección que debían intervenir ante las advertencias de la víctima.
¿La cadena perpetua puede evitar nuevos feminicidios?
La iniciativa de Rubín plantea una discusión que va más allá de la severidad de las condenas: qué medidas pueden impedir que la violencia denunciada termine en un asesinato.
El endurecimiento de las penas busca elevar las consecuencias para quienes cometen estos delitos. Sin embargo, el caso de Deisy pone el foco también en la capacidad de respuesta de las instituciones cuando una mujer denuncia amenazas, solicita protección y advierte que su agresor continúa hostigándola.
La propuesta deberá ser presentada y debatida en el Congreso, donde también será necesario examinar su compatibilidad con la Constitución Nacional y el régimen penal vigente.
El debate queda planteado entre dos dimensiones de la respuesta estatal: el castigo para los responsables una vez cometido el crimen y la prevención para actuar antes de que la violencia llegue a un desenlace fatal.





