A días de volver a prisión para cumplir su condena, el exgobernador de Central, Hugo Javier González, volvió a hablar sobre su gestión al frente de la Gobernación y ensayó una explicación en la que el foco de la responsabilidad se desplaza hacia el equipo que lo acompañó durante su administración.
“Pusieron un equipo para que me cuidara y el equipo no me cuidó”, sostuvo al referirse a quienes estaban encargados de las tareas administrativas y financieras de la Gobernación.
La frase resume buena parte de la defensa política que Hugo Javier construye sobre su paso por la institución: admite que no tenía experiencia en la administración pública y sostiene que confió en un equipo técnico para manejar los aspectos que escapaban a su conocimiento.
“Mi tarea era firmar”, explicó, al señalar que su principal preocupación estaba puesta en el contacto con la ciudadanía, mientras que las cuestiones administrativas quedaban en manos de funcionarios y asesores.
Pero esa delegación de funciones es precisamente uno de los puntos más sensibles de su relato. Como gobernador, Hugo Javier tenía la máxima responsabilidad política sobre la institución y era quien finalmente autorizaba mediante su firma las decisiones administrativas.
El exgobernador también describió su llegada a la Gobernación como una experiencia en la que terminó “entrando en un agujero ajeno”, en referencia al escenario político que encontró en Central.
Su posición política tampoco habría facilitado su gestión. Hugo Javier llegó a la Gobernación como candidato de Honor Colorado, en un departamento donde debía convivir con sectores vinculados al abdismo y con una estructura política que, según su versión, no necesariamente respondía a sus intereses.
En su reconstrucción de los hechos, aparece así la imagen de un gobernador políticamente aislado, con poca experiencia administrativa y rodeado de un equipo en el que depositó su confianza, pero que finalmente —según sostiene— no cumplió con la función de protegerlo.
Hoy conocimos y compartimos un gran momento con Hugo Javier. Nos abrió las puertas de su historia, recordó momentos que marcaron su vida y nos reveló varias cosas que, probablemente, no sabías sobre él.
No te pierdas esta charla llena de anécdotas, recuerdos y confesiones. pic.twitter.com/OUBqIIdwLv
— Zona Franca (@ZonaFranca) August 7, 2026
Sin embargo, la explicación deja abierta una pregunta clave: ¿hasta dónde puede delegar un gobernador la gestión sin delegar también su responsabilidad?
Hugo Javier fue condenado a 10 años de prisión por lesión de confianza y producción de documentos no auténticos, en una causa relacionada con el supuesto desvío de G. 5.105 millones destinados a la reactivación económica durante la pandemia.
Su relato busca ahora reconstruir aquella etapa desde otro lugar: no como el responsable de una estructura administrativa que fracasó, sino como el dirigente que confió en un equipo que debía cuidarlo y que, finalmente, no lo cuidó.
La frase tiene además una lectura política: Hugo Javier no solo cuestiona a quienes administraban la Gobernación; sostiene que fue dejado solo cuando llegó el momento de asumir las consecuencias.





