El expresidente paraguayo Horacio Cartes, quien también ocupa la presidencia de la Asociación Nacional Republicana (ANR), ha sido centro de atención en los últimos días debido a su internación en cuidados intensivos. Tras varios informes médicos difundidos entre el 27 y 28 de febrero de 2026, se conocen los detalles de su evolución clínica.
Internación y diagnóstico inicial
Cartes fue hospitalizado de urgencia el jueves 26 de febrero tras sufrir un episodio de convulsiones acompañado de presión arterial elevada, lo que motivó su traslado inmediato a la terapia intensiva del Sanatorio Migone en Asunción. Los primeros estudios descartaron un accidente cerebrovascular (ACV), aunque detectaron una arritmia por bloqueo auriculoventricular, que requirió la implantación de un marcapasos definitivo.
Procedimiento médico y sedación
El 27 de febrero, los médicos implantaron el marcapasos y comenzaron un proceso gradual de retiro de la sedación, con el objetivo de evaluar la respuesta neurológica y respiratoria del expresidente. Se esperaba que, si todo evolucionaba favorablemente, se pudiera retirar también la asistencia respiratoria mecánica en las siguientes 24 a 48 horas.
Evolución clínica reciente
Según el parte médico difundido el 28 de febrero, Cartes está lúcido, despierto y sin déficit neurológico. Su respiración ya no requiere asistencia mecánica, y sus signos vitales se encuentran estables, sin necesidad de drogas de soporte. Además, un electroencefalograma descartó convulsiones recientes, lo que refuerza la mejora significativa en su estado general.
Seguimiento y expectativas
A pesar de la notable mejoría, Cartes permanece en cuidados intensivos para monitoreo cardiovascular y neurológico. Los médicos indicaron que su evolución es favorable y que, de mantenerse estable, podría recibir el alta médica en los próximos días. Desde el ámbito político, tanto autoridades como miembros de la ANR han expresado su optimismo ante esta recuperación.
En resumen, hasta hoy, la salud de Horacio Cartes muestra notable recuperación tras un episodio crítico que involucró convulsiones y problemas cardíacos, con control estricto y seguimiento médico constante.





