El vicepresidente confirmó que Cartes le bajó el pulgar a su candidatura presidencial y mantiene abierta la posibilidad de competir por fuera del movimiento. Los 15 gobernadores colorados cerraron filas con él, Raúl Latorre ratificó su compromiso con su candidatura y Santiago Peña queda ante una definición política clave.
La interna de Honor Colorado entró en una nueva fase. Horacio Cartes decidió cambiar su apuesta presidencial para 2028 y reemplazar a Pedro Alliana por Juan Carlos Baruja, pero el vicepresidente no aceptó el desplazamiento como un hecho consumado. Ratificó que mantiene su aspiración presidencial y anunció que consultará con sus dirigentes antes de definir los próximos pasos. La posibilidad de competir por fuera del movimiento quedó abierta, aunque todavía no confirmó una ruptura formal.
La reacción no tardó en llegar. Los 15 gobernadores colorados anunciaron su respaldo unánime a Alliana, mientras Raúl Latorre, presidente de la Cámara de Diputados, ratificó públicamente su compromiso con la candidatura del vicepresidente. La decisión de Cartes, lejos de cerrar la discusión, abrió un interrogante sobre cuántos dirigentes acompañarán al candidato desplazado si decide construir un proyecto electoral propio.
Los 15 gobernadores toman posición
El Consejo de Gobernadores se convirtió en uno de los primeros respaldos colectivos de peso para Alliana. César Sosa, gobernador del Guairá y titular del organismo, anunció que los 15 gobernadores colorados apoyan al vicepresidente, incluso si decide continuar su proyecto fuera de Honor Colorado.
“Los 15 gobernadores colorados apoyamos al vicepresidente Pedro Alliana, le damos la fortaleza necesaria para seguir trabajando”, expresó Sosa, quien también reclamó diálogo entre los principales referentes del movimiento.
El bloque departamental pretende participar de las conversaciones que definirán el futuro de la candidatura. Sosa adelantó que buscarán reuniones con Cartes, el presidente Santiago Peña y el propio Alliana.
El pronunciamiento tiene una dimensión política concreta: los gobernadores no se limitaron a pedir unidad, sino que identificaron a Alliana como el candidato al que respaldan. La incógnita es si ese apoyo se traducirá en una estructura electoral capaz de sostener una candidatura por fuera del movimiento que conduce Cartes.
Latorre, entre la lealtad a Alliana y la unidad cartista
Otro movimiento significativo es el posicionamiento de Raúl Latorre. El titular de Diputados confirmó que mantiene su compromiso público con la candidatura presidencial de Alliana, aunque evitó anunciar que acompañará una eventual ruptura con Honor Colorado.
“Mi compromiso público está con el compañero Alliana, que fue electo y ratificado por una plenaria de HC”, sostuvo.
Latorre insistió en que su primera opción es preservar la unidad del movimiento mediante el diálogo. Sin embargo, su declaración adquiere relevancia porque las bancadas A y B de Honor Colorado ya lo habían propuesto en abril como candidato a vicepresidente para acompañar a Alliana en la chapa de 2028.
De esta manera, el dirigente que podría integrar la fórmula presidencial junto al vicepresidente también queda ante una disyuntiva: mantener su compromiso con Alliana o acompañar una salida negociada que preserve la unidad del cartismo.
Por ahora, Latorre no confirmó que vaya a integrar una eventual chapa por fuera de Honor Colorado. Su respaldo público, no obstante, constituye una señal política para los diputados que habían impulsado su nombre como compañero de fórmula.
¿Qué hará Santiago Peña?
La posición del presidente de la República es otro de los interrogantes centrales de la crisis. Peña llegó al poder en 2023 con Alliana como compañero de fórmula y bajo el liderazgo político de Cartes. Ahora, la disputa por la candidatura de 2028 enfrenta a los principales referentes de ese esquema.
La reunión que Peña mantuvo con Cartes se produjo en medio de las versiones sobre el cambio de candidatura. Sin embargo, no hay elementos suficientes para afirmar que el mandatario haya decidido romper con el líder de Honor Colorado o que ya se haya alineado con un proyecto electoral alternativo.
Raúl Latorre sostuvo que, según su conocimiento, Peña no tenía la intención de construir una corriente interna propia. También advirtió que, si se concreta una fractura, habrá que observar qué posición adopta cada liderazgo.
El presidente queda así ante una situación delicada: respaldar la decisión de Cartes, sostener a Alliana o intentar preservar un acuerdo que permita mantener la cohesión del oficialismo. Por el momento, su posición pública no define cuál de esos caminos seguirá.
La disputa ya no es solamente por la chapa
La decisión de Cartes modificó el escenario de la sucesión presidencial, pero la reacción de los gobernadores y el posicionamiento de Latorre muestran que la discusión también gira en torno a quién tiene capacidad para definir las candidaturas y cuánto margen de autonomía conservan los dirigentes dentro de Honor Colorado.
Alliana sostiene que su precandidatura había sido respaldada por una plenaria de dirigentes y recordó que su proyecto no dependía exclusivamente de una decisión personal de Cartes. Por eso, antes de aceptar otro lugar dentro del movimiento, anunció que escuchará a quienes acompañaron su candidatura.
La eventual salida de Alliana también abriría una discusión sobre los diputados que responden a Latorre y que ya lo habían propuesto como compañero de fórmula, además de los gobernadores que expresaron su respaldo. No obstante, esos apoyos todavía no equivalen a una decisión colectiva de abandonar Honor Colorado.
Cartes, por su parte, mantiene su apuesta por Baruja como alternativa para encabezar la chapa oficial del movimiento. La disputa queda planteada entre esa decisión y la continuidad del proyecto de Alliana, que ahora cuenta con respaldos públicos de dirigentes territoriales y legislativos.
La pregunta ya no es solamente quién encabezará la chapa de Honor Colorado en 2028. Es si Alliana puede convertir el respaldo de los gobernadores y de otros dirigentes en una candidatura propia y qué posición adoptará Peña si la disputa termina en una ruptura.





