Con el 93% del escrutinio, la candidata de Juntos por Asunción, Soledad Núñez, acumula una diferencia cercana a los 3.000 votos sobre el candidato colorado, Camilo Pérez, en una elección que hasta las últimas horas parecía tener otro desenlace.
La ventaja de Núñez adquiere especial relevancia si se la contrasta con los sondeos más difundidos durante la campaña y con el boca de urna conocido al cierre de la jornada electoral, que ubicaban a Camilo Pérez como claro ganador de la contienda.
El resultado, todavía con votos por escrutar, representa por eso una sorpresa dentro del escenario que se había instalado durante las últimas semanas. No solo por la diferencia entre las mediciones previas y el resultado que comienza a consolidarse, sino también por el clima político en el que se desarrolló la campaña.
Durante buena parte de la competencia electoral se describió una campaña con dificultades para generar entusiasmo entre los electores asuncenos, en un contexto marcado por una importante apatía y una participación que no parecía responder al nivel de interés que normalmente genera una elección por la Intendencia de la capital.
En ese escenario, la victoria de Núñez —si la tendencia se mantiene hasta la finalización del escrutinio— obliga a mirar con atención qué ocurrió en las últimas horas de la campaña y, especialmente, qué factores permitieron que una candidatura que llegaba desde atrás en buena parte de las mediciones terminara imponiéndose en las urnas.
El resultado también abre interrogantes sobre la capacidad de las encuestas para captar un electorado caracterizado por una elevada proporción de independientes y por comportamientos que pueden resultar difíciles de medir cuando existe apatía, indecisión o baja participación.
Con el 93% de los votos escrutados, la elección permanece abierta en términos del margen, pero la tendencia coloca a Soledad Núñez ante la posibilidad concreta de convertirse en la próxima intendenta de Asunción.
Más allá de quién termine ocupando oficialmente el cargo, la elección deja desde ya un dato político relevante: el resultado de las urnas no siguió el escenario que anticipaban buena parte de las mediciones y del boca de urna.





