El presidente ruso calificó hoy el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei, como un acto “cínico” que viola todas las normas de la moral humana y del derecho internacional.
En un mensaje oficial dirigido al presidente iraní, Masoud Pezeshkian, Putin expresó sus “más profundas condolencias” y pidió que se transmitan sus palabras de simpatía a la familia del fallecido, así como al gobierno y al pueblo de Irán. El mandatario ruso destacó además que Jamenei será recordado como un estadista que hizo una “importante contribución al desarrollo de las relaciones amistosas entre Rusia e Irán”, fortaleciendo su asociación estratégica.
La declaración de Moscú subraya la condena moral del Kremlin ante lo que describe como un asesinato deliberado, aunque hasta ahora no se han anunciado medidas concretas ni sanciones en respuesta al ataque. La reacción se produce en medio de un clima de tensión creciente en Medio Oriente, tras operaciones atribuidas a Estados Unidos e Israel que dejaron a Jamenei y miembros de su familia entre las víctimas.
Analistas señalan que la postura de Rusia refleja un intento de equilibrar la condena internacional del asesinato con el mantenimiento de la alianza estratégica con Teherán, en un momento clave para la geopolítica regional.





